La Virgen del Salobrar, radiante tras su restauración
La imagen ha recuperado su esplendor y luce bellamente su nueva apariencia
Ayer sábado, 14 de marzo, los jaraiceños vivieron una jornada inolvidable con motivo de la presentación de la imagen restaurada de la Patrona, la Virgen del Salobrar, realizada en la iglesia de San Miguel, que dio comienzo con una misa de acción de gracias, oficiada por el párroco, Juan Antonio Corrales Muñana.
El templo se quedó pequeño, pues fueron muchisímas las personas las que tuvieron que seguir de pie tanto la eucaristía como la explicación del proceso de la rehabilitación de la escultura en su conjunto, efectuada en los talleres Artemartínez, en Horche, Guadalajara, dedicados desde el año 1942 a la realización de imágenes y mobiliario litúrgico.
Además de los fieles, también estuvieron presentes las autoridades locales y la directiva de la Hermandad. Precisamente, su presidenta, Reyes Díaz Pérez, abrió el acto con un saluda y, a continuación, el párroco hizo un breve recorrido histórico acerca de la evolución que ha experimentado la imagen a lo largo de los años desde el siglo XVIII.
Posteriormente, se mostró el estado de la talla antes del arreglo. El deterioro de cómo se encontraba, en algunos casos, provocó el asombro de los asistentes, quienes al contemplar la imagen desde la distancia no se habían percatado de los desperfectos: roces, faltas de pintura, repintados, restauraciones anteriores, etcétera.
Seguidamente, se describió el proceso de la restauración llevada a cabo. «Una vez en el taller se hicieron varias catas, en distintas partes de la imagen para tratar de descubrir la decoración original, pero prácticamente no quedaba nada, por lo que hubo que recurrir a fotografías antiguas para tratar de recuperar algo del estado original», dice Juan Antonio Corrales.
Publicidad
Cambios de la imagen
La imagen ha sufrido muchos cambios, sobre todo en el siglo XX. «Algunos de ellos la hacen irreconocible, tal y como hoy la conocemos. Por eso, se ha optado por devolverle el aspecto de la última restauración, realizada en los años cuarenta, recuperándose el estofado de la túnica, de cuyo original quedaba algo en uno de los brazos que se ha tomado como modelo», detalla.
El manto, por ejemplo, ha sido renovado en su totalidad y se ha dorado de nuevo toda la superficie con pan de oro, aplicándose después la pintura, para acto seguido, perfilar los dibujos que tenía anteriormente. «Aquí se ha añadido una cenefa que tenía la imagen en los cuarenta y que, como consecuencia de una reparación posterior, había desaparecido», asegura Corrales. «También se ha plateado totalmente la nube, dorado la peana y los rayos, a los cuales se les ha dotado de un nuevo sistema de sujeción, eliminando los orificios anteriores».
Publicidad
Retoques a la Virgen y el Niño
Asimismo, se ha dado áurea a los ángeles de la peana que estaban en muy mal estado, así como al Niño, que también presentaba desportilladuras y en algunas partes falta de policromía. Pero no solo eso, el rostro de la Virgen tenía una grieta en uno de los laterales, al que se le ha eliminado parte del oscurecimiento que el paso de los años había provocado en él.
Al final del acto, la imagen que hasta este momento había permanecido tapada, se descubrió, causando el asombro de los presentes. «Provocó un aplauso espontáneo de todos los asistentes», mientras se cantaba el himno de la Virgen.
PRIMER MES GRATIS. Accede a todo el contenido
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión