El nuevo retablo de la ermita de la Patrona cumple este año un cuarto de siglo
La restauración del santuario, en 2001, se aprovechó para devolver al interior parte de sus elementos artísticos
La ermita de la Virgen del Salobrar de Jaraíz de la Vera es una construcción barroca del siglo XVII. Inicialmente se hizo para el Cristo de la Humildad, pero desde el primer cuarto del XIX ha venido ocupando su retablo mayor la Patrona. El primitivo, de estilo barroco, data del año 1722.
Sin embargo, en la reforma que se hizo del santuario en el año 1945, además de la eliminación de elementos arquitectónicos del edificio, desapareció también el retablo original y en su lugar se construyó una hornacina fanal para la Virgen, en forma de baldaquino, rematado por una especie de pequeña cúpula.
Con motivo de la restauración de que fue objeto la ermita en 2001, tanto la Hermandad de la Virgen del Salobrar como el arciprestazgo aprovecharon la ocasión para recuperar el retablo, realizado por un taller de Guadalajara, tomando como modelo el churrigueresco de la iglesia de Santa María, para devolver al interior del santuario parte de sus características y elementos artísticos.
Cultos el 8 de diciembre
Una vez acabada la restauración del templo mariano se instaló el nuevo retablo -ideado a modo de réplica del primigenio-, que fue bendecido el 8 de diciembre de 2001 por el obispo de la Diócesis a la sazón, monseñor Carlos López.
Para celebrar este acontecimiento tuvieron lugar varios actos litúrgicos ese día: rosarios de la aurora, misa solemne, una procesión matinal y otra vespertina para trasladar a la Virgen a su casa, tras haber permanecido en la iglesia de Santa María desde el mes de mayo por las obras de remodelación del santuario.