Villalobos sacando el siluro del río.

Miguel Villalobos captura un siluro de 2,21 metros en el Tiétar

Es el más grande que se ha pescado hasta ahora de esta especie invasora en el río Tiétar, que no solo devora a las autóctonas sino que origina problemas incluso a los sistemas de riego de las vegas

P.D. Samino
P.D. SAMINO

El pescador jaraiceño Miguel Villalobos González ha logrado la mayor pieza de un pez siluro hasta ahora capturada en el río Tiétar. El ejemplar pescado, con la ayuda de su hermano Jaime y su amigo Diego Ortega, medía 2,21 metros.

Para ello, ha contado con un equipo especial para la ocasión, cedido por un conocido, ya que habitualmente se dedica a la pesca deportiva de la carpa, por lo que constituía para él y sus acompañantes una novedad esta modalidad. «Se lo dedicamos a Javier Gil Fernández, ya que sin él no hubiera sido posible. Me animó y dejó su equipo para ir a por él (sirulo)». Agradece Miguel.

Pese a la inexperiencia en la pesca del sirulo rápidamente picó el enorme ejemplar. «A los 10 minutos de tirar la caña sobrepasamos la barrera de los dos metros de longitud y pico. Siguiendo las instrucciones y recomendaciones que nos habían dado, logramos la recompensa de los dos metros», comenta Miguel.

«Aunque somos más de carpas, nunca está de mal sacar uno de los peces más grandes de toda Extremadura. Unos le llaman flor, pero me quedo con la localización que hice del mismo cuando iba con el barco y la sonda la supe leer perfectamente sin mucha experiencia en la localización de este tipo de animal. A los 9 minutos la caña se puso a bailar la jota y después de una gran lucha, ¡apareció!», recuerda.

Acerca del siluro, señala que se trata de una especie invasora que está haciendo mucho daño al ecosistema del río Tiétar. Incluso a los equipos de riego de las vegas. «Está cada vez más extendido y causa problemas hasta los regantes, ya que obstruye las bombas de agua, averiando a las mismas», dice.