Las lluvias llenan de lodo y ceniza las zonas de baño de Garganta la Olla y Jaraíz

Las Pilatillas, en Garganta la Olla, cubierta de lodo y ceniza./JUDITH PÉREZ/ALICIAPERIS
Las Pilatillas, en Garganta la Olla, cubierta de lodo y ceniza. / JUDITH PÉREZ/ALICIAPERIS

Luis Miguel Núñez, alcalde de Jaraíz: «No tenemos permiso de la confederación para abrir las compuertas del Lago y limpiar, por lo que no sabemos cuánto se va a prolongar esto»

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

«Ahora todo se ve limpio, hasta que no llueva no vamos a notar los efectos del fuego en el agua», decía Vicente López, propietario del chiringuito Las Pilatillas, a finales del mes de julio. En ese momento, los medios de extinción todavía luchaban contra la llamas en la sierra de Tormantos, que separa la comarca de La Vera del Valle del Jerte, en el que ha sido el peor incendio forestal del verano en la región y que arrasó más de 250 hectáreas de pasto bajo.

Desde luego se ha cumplido la predicción de este hostelero, cuyo negocio se ubica en la piscina natural de Garganta la Olla, de la que su establecimiento toma el nombre, una de las más conocidas del norte de Extremadura y que ahora está cerrada al baño. Su estado actual impresiona. Una capa de ceniza y lodo cubre el agua y forma una costra de suciedad. «En algunos casos es de casi un metro y medio y ocupa el 85% de la superficie de la piscina», comenta Antonio Muñoz, alcalde de la localidad.

Las fuertes precipitaciones caídas durante la jornada del lunes arrastraron la ceniza que llevaba casi un mes depositada en el terreno calcinado hasta la garganta natural que nutre la zona de baño. Además, la ausencia de vegetación en el terreno, a causa del mismo incendio, provocó que se moviese gran cantidad de tierra.

La misma garganta es la que aporta el agua potable a los depósitos del municipio. «El suministro está contaminado», señala con preocupación el primer edil, que indica que están buscando más captaciones para poder llevar agua a las casas.

Por ahora, lo están consiguiendo gracias a un camión cisterna que ha aportado la Junta de Extremadura y que está cogiendo agua de las redes de Jaraíz de la Vera y de Cuacos de Yuste. «Hoy (por ayer) se han vaciado dos cisternas y creemos que con tres diarias tendremos suficiente para abastecer a los vecinos», detalla el primer edil de Garganta, que agradece la rapidez en la respuesta del Gobierno regional y de la Diputación de Cáceres.

En la mañana de ayer, los vecinos de la localidad acudieron a la garganta a limpiar las rocas y a retirar la capa de suciedad, pero con escasos resultados. «No han podido hacer nada, se necesitan máquinas», reconoce el alcalde.

En ese intento encontraron muchos peces y ranas muertas. «La fauna de la garganta ha desaparecido, estos sucesos también afectan al medio ambiente», expone Muñoz.

El agua de la garganta que llega a Las Pilatillas sigue su cauce hasta Jaraíz de la Vera, por lo que las zonas de baño de esta localidad están, igualmente, inutilizadas por la presencia de ceniza. El Ayuntamiento aconsejó el martes, a través de un bando, no bañarse ni en el conocido Lago ni en el charco Las Tablas. Esa recomendación se extiende a la garganta de Pedro de Chate, tanto en el término municipal de Jaraíz como en el de Collado de la Vera.

Por ello, los tres municipios han solicitado una reunión urgente, tanto a la Consejería como a la Confederación Hidrográfica del Tajo, según asevera Luis Miguel Núñez, alcalde de Jaraíz, que prevé que la misma se celebre durante el día de hoy. «La idea es que sus responsables se desplacen hasta aquí, puedan ver cómo ha quedado la zona y nos ayuden en su limpieza», indica el edil jaraiceño, que añade que la consejera ya ha confirmado su presencia