BambiKina 'enciende' Madrid
La cantante jaraiceña presenta en la Sala Moby Dick de la capital parte de su nuevo disco: 'Bestiario'
DIEGO SERRADILLA
Viernes, 13 de marzo 2026, 14:20
Sobre el escenario vacío unas letras despuntan en un tono rojizo: BambiKina, se lee, acompañadas por el dibujo de una llama encendida. Son el mismo diseño que se puede ver en la portada del disco 'El pájaro que trajo el fuego' (2018), de la cantante jaraiceña
Esther Méndez, alias BambiKina. Fue entonces cuando el estrés y la ansiedad se manifestaron y no quedó otra que parar. Dos años después, la luz encontró un hueco para nuevas canciones y salió 'Túnel' (2020), su trabajo más personal.
Eso fue antes. Porque este jueves en la Sala Moby Dick, de Madrid, esas letras incendiadas no eran casualidad. Venían a anunciar lo nuevo de BambiKina, que se publicará próximamente. Enfundada en una chaqueta marrón con flecos, como si fuera una pistolera del Oeste que agarrara su winchester, Esther Méndez, sin su guitarra acústica al principio, se subió al escenario para disparar unos cuantos versos. «Todo eso es lo que yo quiero. Dejar atrás los golpes. Sentir que alzo el vuelo», canta en 'Añonuevo', una de sus recientes composiciones. Toda una declaración de intenciones.
Porque en 'Bestiario', así se titulará el disco, sigue presente ese realismo mágico deL folk en castellano, pero añade sonidos enérgicos, vitalistas y donde se despliegan las guitarras eléctricas y los sintetizadores.
Y ahí estaba BambiKina, cogiendo las riendas de los timbales y domándolos para contarnos los secretos de la 'Chamanita'. «Vivirás en mi garganta ya por siempre», entonaba. Parecía una conjura, y quizá lo fue. La cantante confesó a su público que llevaba varios días fastidiada de la voz. «Espero aguantar», decía. Y vaya si lo hizo.
«Bebe, serranillo, bebe, de esta calavera»
Parecía estar convocando sobre el escenario a lo viejo y lo nuevo, prendiendo el frío polar y empujando sus canciones con la fe de quien resiste tras más de diez años de trayectoria –ahora ya sí: con la acústica desenfundada-. En la hoguera que encendió anoche Esther Méndez se acordó de sus raíces extremeñas y narró la leyenda de la Serrana de la Vera -entre el público, los que la desconocían, escuchaban atónitos .«Bebe, serranillo, bebe, de esta calavera», susurraba en medio de una melodía casi espectral. Luego introdujo un ritmo tarantiniano y misterioso para 'La mesita del comedor', canción que da título a la banda sonora del film de terror, y que lleva el mismo nombre, de Caye Casas. «Se me ha abierto una puerta inesperada con las películas», afirmó BambiKina ilusionada.
No perdió la sonrisa en toda la velada. Venía con ese impulso desde que el pasado sábado saltara a otro escenario, el del Gran Teatro de Cáceres, para recoger el galardón a Mejor Solista en los Premios de la Música Extremeña 2026. «No me lo esperaba para nada», aseguró entonces la cantante, que defiende que «apostar por hacer música de manera artesanal, con cuidado y con palabras elegidas una a una, es casi un pequeño acto de resistencia».
Ampliar
La traca final del concierto la pusieron temas imprescindibles y algunas sorpresas. La historia de ese amor imposible entre Sebas, el bombero, y Mari Pepi, la peluquera que incendió todo Madrid para conquistar al hombre de sueños se cantó a coro: «Seré pirómana por ti». «Cuatro, tres, dos, uno», entonó de repente uno los músicos de BambiKina mientras esta se sumergía en un casco espacial y versionaba, en español, al mejor David Bowie: «Control al astronauta Tom». Después de recorrer la galaxia, unas palmas alegres inundaron el ambiente para cantar que la música de BambiKina parece estar en su mejor momento y ser 'Invencible'. Así se llama otro de sus nuevos temas.
«¡Otra, otra, otra!»
Un estribillo sencillo, potente, que no necesita explicación. Invencible, una y otra vez, repetido por la voz de su compositora. Alguien coló un chupito de tequila en el escenario para tirar de esa leyenda añeja de unos mariachis, envueltos en un aurea verde, que van de cantina en cantina regalando canciones. Con 'Escorpiones de tequila' la noche parecía acabar. «Gracias por apoyar la música. Gracias por venir», se despidió la banda, saliendo del escenario. Quisieron regatear al público, pero no lo consiguieron.
«¡Otra, otra, otra!», pedían. Y regresaron entre aplausos para un último brindis. «Vamos a probar algo», anunció Esther Méndez. Y un sonido de cumbia invadió la sala y el ritmo del público.
Volviendo a donde una vez la música se paró. El disco 'El pájaro que trajo el fuego' toma su nombre de una leyenda ecuatoriana. Cuenta la historia de un pueblo que vivía en una noche eterna y no conocía el fuego, y cómo un pájaro incendió sus alas para dar luz a esa oscuridad. Este jueves en Madrid, para terminar de presentar su peculiar bestiario, Esther Méndez quiso dejar una 'llama encendida'. Una canción colorida, revolucionaria, que apuesta por la vida por encima de todo. BambiKina parece, más que nunca, conocer el secreto de ese fuego que reside en las canciones.