"Soy una enamorada de mi pueblo"

Martiria Sánchez López, profesora de Historia, investigadora y cronista oficial de la Villa de Jaraíz

Martiria Sánchez, cronista oficial de Jaraíz. P.D.CRUZ

"Ante todo-dice-, soy profesora. Mi vocación como docente creo que ha sido lo más importante de mi vida, a la que he dedicado cuarenta años, entregándome plenamente a esta tarea, sin regatear nunca el menor esfuerzo y dedicación. Con gran satisfacción puedo afirmar que siempre he sido correspondida en esta tarea por el interés y el trabajo de mis queridos alumnos y la colaboración de sus padres. Como Directora de la Academia, donde preparábamos a nuestros alumnos para las oposiciones de Magisterio, la alegría era inmensa, pues el 95% de ellos aprobaban  las oposiciones. Como directora y profesora del Instituto Maestro Gonzalo Korreas, el mayor regalo era la entrada en la Universidad. La investigación también ha sido otra de mis aficiones, desde mi época de estudiante en la Universidad de Sevilla, donde los profesores nos ponían en contacto con documentos del Archivo de Indias y otros hispalenses".

-Su dedicación al estudio y la investigación acerca del pasado de Jaraíz ha sido reconocida con el nombramiento de Cronista oficial de la Villa ¿Qué supone esta acreditación?

-Ha sido un gran honor para mí este reconocimiento y lo he agradecido mucho. El nombramiento de Cronista Oficial de la Villa fue propuesto por mis compañeros de la Asociación de Cronistas Oficiales de Extremadura al Ayuntamiento de Jaraíz, el cual aceptó y efectuó este nombramiento.

-Conocemos una mínima parte de la historia de Jaraíz. Y ese poquito gracias a usted. ¿Por qué hay tan pocos datos? ¿A qué se debe?

-Yo pienso que, por una parte, hay falta de interés en conocer nuestro pasado histórico y, por otra, hay pocos documentos. El archivo municipal fue saqueado durante la Guerra de la Independencia, cuando las tropas de Napoleón arrasaron Yuste y los pueblos de la Vera. Aquí en Jaraíz quemaron las ermitas de San Martín y la Virgen del Salobrar, y destruyeron el archivo del Ayuntamiento, aunque también parece que hubo otros expolios posteriores. Yo he podido manejar las actas municipales desde la segunda mitad del siglo XIX. También otros documentos del archivo de Simancas y de las parroquias. Estos están bien conservados, especialmente el de San Miguel, donde hay documentación desde el siglo XVI, que me han servido de base para escribir el libro 'Las Cofradías de la Parroquia de San Miguel y su estudio histórico-artístico'. También he manejado los documentos de la Biblioteca Nacional, así como los del Archivo Provincial. Hay un documento muy importante para el conocimiento de la época medieval de nuestro pueblo: el Fuero de Plasencia. Muchos de mis trabajos están basados en él. Otro documento interesantísimo para conocer Jaraíz es el de las 'Ordenanzas Municipales de Plasencia del siglo XVI', por el que he podido estudiar todo lo referente a la economía, instituciones municipales, sociedad y costumbres de la época.

-Jaraíz es una población que tiene pasado y no tan malo como algunos critican peyorativamente. ¿Qué destacaría a nivel histórico?

-Creo que los que piensan así desconocen por completo nuestro pasado histórico, que fue muy importante desde la época medieval hasta la actualidad, con periodos de gran esplendor aunque seguidos de otros de decadencia. Tuvo un enorme desarrollo en el siglo XVI, época de Carlos V, a nivel demográfico, económico, religioso, cultural y artístico. Eran muy conocidos los 'lienzos' del lino de nuestros campos tejidos por los jaraiceños. La seda fue el principal producto de exportación y había frutales de todas clases junto a castañares impresionantes, además de aceites y excelentes vinos. Además, Jaraíz fue sede de una de las Vicarías más importantes del Obispado de Plasencia, por lo que se construyen dos iglesias parroquiales. Aquí se creó un colegio de segunda enseñanza, regentado por la Vicaría de Santa María, la llamada 'Casa Grande'. A este impresionante desarrollo le siguió la decadencia propia de la España del siglo XVII, pero que Jaraíz aprovechó para conseguir su Privilegio de Villazgo, en 1685. Otra época de esplendor fue a finales del siglo XIX y principios del XX, con la expansión del cultivo del pimiento para el pimentón. Y más adelante, con el cultivo del tabaco. La instalación de la electricidad en 1903 impulsó la creación de numerosas industrias. Podríamos llenar muchas páginas sobre nuestro pasado histórico y sobre cómo nuestros antepasados lucharon por modernizar nuestro pueblo en todos los aspectos.

-¿Y actualmente?

-Pese a la crisis económica, Jaraíz sigue siendo la capital de la Vera y un centro cultural  y sanitario de referencia, con sus centros educativos, biblioteca pública y cine-teatro, donde se dan toda clase de espectáculos. Sus numerosas asociaciones culturales y deportivas dotan a Jaraíz de numerosos eventos. Dentro de la cultura popular, destacamos los Carnavales, las fiestas de la Virgen del Salobrar, San Antonio y San Cristóbal, así como las fiestas del Tabaco y el Pimiento. A estas añadimos las nuevas incorporadas y que tanta fama están dando a Jaraíz, como la concentración de motos o la de 'Carlos V visita Jaraíz'. A todo esto hay que añadir la belleza de su paisaje natural, que cautiva a todo el que nos visita y a quienes día a día podemos admirarlo en las diferentes estaciones del año.

-¿Puede la localidad presumir de contar con un rico patrimonio?

-En efecto, el patrimonio histórico-artístico de Jaraíz es muy importante. En el ámbito religioso, las iglesias de Santa María, declarada monumento de interés histórico-artístico, y la de San Miguel, monumento de interés cultural. También contamos con la bellísima ermita de la patrona, la Virgen del Salobrar, que aunque remodelada conserva su fachada barroca del siglo XVII y la histórica imagen de nuestra Patrona, venerada ya en el siglo XVI en su antigua ermita junto al río Tiétar, destruida por los franceses. No olvidamos la ermita de San Cristóbal. En cuanto al arte señorial, destaca el palacio del Obispo Manzano, del siglo XVII, hoy convertido en Museo del Pimentón.

La Plaza Mayor es una de las más originales de la región, con la construcción lateral del portal alto, donde se sitúa actualmente el Ayuntamiento. Se encuentra a distinto nivel que el resto de la plaza, al estar construido, según los textos consultados, sobre el castillo musulmán que dio nombre al pueblo, el castillo de Jariza. Otro monumento significativo, símbolo de Jaraíz y de su independencia como Villa, es la picota situada en el parque de los Bolos.

-Aunque se subestima el casco antiguo, loado por Unamuno, sin embargo, para los que vienen de fuera de la región, sí tiene encanto, lo valoran.

-El casco antiguo tiene un encanto especial cuando uno pasea por sus calles y plazas tradicionales. Con el mismo trazado que cuando Unamuno lo hacía por ellas. Nos hablan de nuestra historia, de los gremios o de las fuentes. Pero ha sufrido un notable deterioro, con edificios abandonados y solares degradados. Esperemos que después de la crisis pueda recuperarse y podamos valorar más nuestro trazado urbano tradicional, como lo valoran algunos de los que nos visitan desde otras regiones.

-Por tanto, ¿es hora ya de poner también en valor el casco antiguo, las iglesias, el paisaje y el lago en su conjunto?

-Yo pienso que sí. Con las remodelaciones que se ha realizado en el Lago y en el mesón Las Tablas, el aumento del turismo ha sido impresionante en el último verano. Esperamos y deseamos que también nuestro rico patrimonio histórico-artístico sea valorado y conocido dentro y fuera de nuestras fronteras.

-A usted qué es lo que más le gusta de su pueblo.

-De mi pueblo me gusta todo. Soy una enamorada de todos sus monumentos, templos, casas-palacio, Plaza Mayor y de sus pequeñas plazas tradicionales y calles gremiales. Disfruto mucho de sus bellísimos paisajes, que suelo admirar desde el parque del Puente de los Bolos, desde donde contemplo el murallón de Gredos y la sierra de Tormantos, con Yuste. Admiro y disfruto también  las nuevas avenidas con sus edificios modernos, así como del Lago y el  Mesón, los cuales visito tanto en invierno como en verano. Además, valoro mucho todas nuestras fiestas y, cómo no, a todos mis paisanos jaraiceños.