Procesión de El Encuentro llengando a la iglesia de Santa María. / M.D.CRUZ

La Cofradía El Encuentro cumple este año el 25 aniversario de su constitución

La directiva ha hecho un llamamiento para que los jaraiceños se animen a formar parte de la misma por la pérdida progresiva de cofrades como sucede en el resto de las hermandades de la localidad

P.D. Samino
P.D. SAMINO

La Cofradía de El Encuentro de Jaraíz de la Vera está de celebración. Este año cumple el 25 aniversario de su constitución. Se fundó por iniciativa de un grupo de amigos y animados por el párraco a la sazón de Santa María, don Teodoro Herrero.

Aunque el primer año sacaron a las dos imágenes que están bajo su cuidado sin apenas tiempo para prepararlas y dotarse de unos hábitos identificativos, en los siguientes su trabajo y esfuerzo ha dado como resultado que tanto El Resucitado como la Virgen se hayan restaurado y el primero esté ya de forma permanente expuesto en la iglesia de Santa María.

La Cofradía, además de restaurar las dos esculturas y andas, tiene una vestimenta adecuada a la celebración del Domingo de Resurrección. «Este año hemos introducido una pequeña variación, ya que, a diferencia de los anteriores, a partir de este, las mujeres llevarán únicamente el velo negro», señala la directiva.

Si en los primeros años de andadura la cofradía llegó a tener casi un centenar de miembros en la actualidad se ha reducido a la mitad: «Hoy en día somos unos 50. Muy pocos, teniendo en cuenta que son dos imágenes las que tenemos que sacar en procesión y hay un número considerable de personas que no pueden cargar debido a la edad. Por ello, aprovechamos la oportunidad para animar a todo aquel quiera unirse a nosotros, ya que somos una cofradía abierta».

La pérdida progresiva de cofrades es un problema que afecta, lamentablemente, al resto de las hermandades penitenciales jaraiceñas y a las bandas de tambores y cornetas pertenecientes a las mismas, en las que cada vez es más acuciante la falta de costaleros y de músicos. Del auge de la década de los noventa y primera de este siglo se ha pasado a un declive cada vez más notorio.