Voluntarias en la sede de la calle Morenos preparan los alimentos para su reparto.

Cáritas de Jaraíz ayuda

Está al lado de los desfavorecidos y vulnerables, pero para poder seguir atendiendo a estas personas necesita también la colaboración ciudadana

P.D. Samino
P.D. SAMINO

Cáritas de Jaraíz lleva años atendiendo a los desfavorecidos y vulnerables de la localidad, pero para poder seguir atendiendo a estas personas requiere la colaboración ciudadana. En estos momentos es más imprescindible que nunca. La crisis sanitaria parece aliviarse, pero la económica se recrudece.

Muchos jaraiceños están ya notando los efectos del parón económico. Gracias a Cáritas de Jaraíz muchos de ellos palían la falta de ingresos en todos los órdenes. Especialmente en cubrir las necesidades básicas como la alimentación.

La sede de Cáritas de Jaraíz, ubicada en la calle Morenos, es la despensa para bastantes familias jaraiceñas y transeúntes. La despensa y el ropero, porque algunas también se pueden vestir gracias a este servicio de Cáritas.

Pero no solo la comida y la ropa, pero especialmente la comida, la más demandada, es lo que recibe quien está en situación precaria y riesgo de exclusión social. Cáritas de Jaraíz también auxilia cuando hay amenazas de corte de luz, agua o de desahucio abonando el alquiler a quien no tiene para pagarlo.

Por tanto, no solo proporciona alimentos, sino que socorre en situaciones de extrema necesidad como las de no poder comprar la bombona de gas o pagar la luz, el agua o un rcibo de la hipoteca.

Pero para atender a las personas que viven el drama del paro, de la escasez o la miseria, Cáritas necesita también la colaboración ciudadana. Da lo que recibe de instituciones como el Banco de Alimentos, donativos de particulares y cuotas de los socios, que son insuficientes para desarrollar la ingente labor solidaria y de primeros auxilios que lleva a cabo habitualmente, pero, sobre todo, en estos momentos tan excepcionales como los que se viven actualmente por la pandemia del coronavirus.