Campanario de Santa María. / P.D.CRUZ

Las campanas de las iglesias jaraiceñas repican al mediodía para levantar el ánimo

A santa María se ha sumado San Miguel a tocar la hora del Ángelus estos días críticos por la pandemia del coronavirus

P.D. Samino
P.D. SAMINO

Las dos iglesias jaraiceñas desde ayer repican al mediodía para levantar el ánimo de la población, atenazado por la pandemia del coronavirus. «Como muestra de agradecimiento y fraternal solidaridad y orar», explica el párroco de San María y San Miguel, Juan Antonio Corrales Muñana, siguiendo la recomendación de la Conferencia Episcopal Española.

En la iglesia de Santa María suena el Ángelus desde hace años. Es ya tradicional en la vida cotidiana de la villa jaraiceña. Ahora se ha implementado con San Miguel para que llegue a todos los rincones del casco urbano el tañer de los campanarios.

«En estos días de singular y dolorosa experiencia ciudadana y eclesial, a la que nos ha llevado la pandemia del coronavirus, la Iglesia Católica está llamada a ofrecer sus recursos en favor de los afectados, así como la presencia del Señor que salva, animando a todos los cristianos a interceder ante la Madre de Dios, que nos ampara y escucha nuestra oración», resume el párroco el texto episcopal.

Todo ello, expone, para pedir «por los enfermos contagiados por el virus, por sus familias y por otros enfermos, por los trabajadores de los centros sanitarios, por los equipos de emergencia, Protección Civil y Fuerzas de Seguridad del Estado, por los equipos de pastoral y salud y voluntarios, por las personas de riesgo: niños, mayores y enfermos crónicos, por los padres, madres, abuelos y educadores; por los que están viviendo una situación de emergencia en soledad, por quienes carecen de hogar o de lo imprescindible para vivir, por las diversas autoridades, por los sacerdotes y monasterios de vida contemplativa, que con su oración y entrega siguen dando esperanza a todos los ciudadanos», concluye.