Hace 33 años Jaraíz fue escenario de un tornado
Hirió a tres personas, destruyó 15 casas y los secaderos de la finca jaraiceña 'Vega del Castillo'
El 26 de mayo de 1993 tres personas resultaron heridas leves, quince viviendas semidestruidas, la mayoría de los secaderos de tabaco derribados, coches, tractores y ... aperos de labranza destrozados, fueron, entre otras, las consecuencias de un tornado que asoló en la tarde del miércoles 26 de mayo de 1993 la finca 'Vega del Castillo' situada a 14 kilómetros de Jaraíz de la Vera. Las pérdidas, según los damnificados, fueron cuantiosas.
La inestabilidad atmosférica se inició el 25 de mayo. Sin embargo, nada hacía prever que diera lugar al día siguiente a que se registrara en Jaraíz de la Vera el primer tornado del que se tiene constancia a lo largo de sus más de 800 años de historia.
El miércoles 26 de mayo, el viento huracanado, acompañado de una intensísima lluvia, en tan solo unos minutos arrancó de cuajo el tejado de las 15 viviendas que habitaban otras tantas familias de aparceros de la finca y destruyó algunas habitaciones, a la vez que en pocos segundos se inundaron las casas.
Los cascotes de los tejados hirieron levemente a tres personas, dos adultos y un niño, que sufrieron golpes y magulladuras en algunas partes del cuerpo. Los dos adultos fueron atendidos en el centro de salud de Jaraíz, mientras que el niño fue trasladado al hospital Campo Arañuelo, de Navalmoral, donde permaneció dos horas en observación. Todos fueron dados de alta y pasaron la noche en sus domicilios. Otros miembros del resto de familias también sufrieron golpes, de menor importancia, que no precisaron asistencia médica.
El tornado también se llevó casi todos los secaderos de la 'Vega del Castillo', perteneciente al término municipal de Jaraíz de la Vera, que, si bien en esos momentos no contenían tabaco, si almacenaban aperos de labranza y abonos, que resultaron destruidos. Asimismo, los tractores y coches particulares que se encontraban en su interior resultaron con graves daños materiales.
Un ruido que parecía de aviones.
La acción del tornado sólo afectó a una superficie de unos 600 metros cuadrados de la finca, aunque el aire que se dejó sentir por toda la zona ocasionó daños de menor consideración en otras fincas próximas.
Félix, uno de los afectados, en unas declaraciones a Radio Jaraíz, contaba como se sucedieron los hechos. «A eso de las siete, estábamos en el pabellón cuando sentimos un ruido que parecía de aviones. Cuando nos dimos cuenta teníamos el pabellón encima y pudimos salir de milagro. Fue catastrófico. Esto daba miedo verlo. Nosotros nos salvamos de milagro porque caían uralitas y cascotes por todos lados».