El jaraiceño Carlos Labrador se proclamó campeón de España de pesca en cebador

Con la selección extremeña ha conseguido la medalla de plata en esta misma competición

Carlos Labrador, campeón de España de pesca en cebador. MIGUEL JESÚS L.
EXCELENCIA DEPORTIVA

Se proclamó vencedor de esta competición a nivel nacional el pasado fin de semana, en la localidad murciana de Cehegín, en donde se disputó esta competición, que tuvo lugar en un embalse en el que pululan abundantes carpas y barbos de gran tamaño.

No obstante, pese a las dificultades iniciales (los puestos que le tocaron no fueron, precisamente, los más propicios) y experimentados cañistas que se dieron cita en la región murciana, Labrador se impuso en las dos mangas, una celebrada el sábado, en la que sumó unos 45 kilogramos, y en la segunda,  el domingo, al conseguir alrededor de 40. Las buenas maneras, técnica y temple, al final, alzaron a este joven jaraiceño al podio, colgándose la medalla de oro, lo que le ha dado el billete para el campeonato del mundo que se disputará el próximo año en Holanda.

Asimismo, ha conseguido la medalla de plata con la selección extremeña, al haberse clasificado la segunda en la competición. Así que, por tanto, oro y plata para el deportista jaraiceño que participó en el Campeonato de España representando a la Sociedad de Pescadores Virgen del Puerto, de Plasencia, de la que es socio desde hace una década aproximadamente.

Carlos Labrador es, además, vicepresidente de la Federación Extremeña de Pesca y el primer extremeño en lograr la primera medalla individual en la modalidad de cebador, un hecho histórico a nivel deportivo en la región, que no es casual por sus dotes como pescador deportivo, que, en el caso del reciente campeonato de España se pusieron de manifiesto, al poner en práctica las claves para alcanzar el triunfo: elección de la distancia, puntería o la cadencia en los lanzamientos, entre otras artes. Pero además de su refinada técnica, el éxito lo bordó con su temple, pues no tuvo suerte en los puestos que le tocaron, muy malos. Otro deportista se hubiera venido abajo totalmente.

Labrador ha remarcado, precisamente, que la clave de su victoria radica "en la paciencia y sangre fría" para afrontar las dificultades. "Arranqué con muchos nervios, con un puesto malo, pero empecé a sacar peces y a tranquilizarme, con mucha paciencia", ha manifestado. "Sentía una presión en el pecho cada vez que capturaba un pez, a la vez que me iba animando",  ha reiterado.