Las nuevas reformas y obras del Lago están ya prácticamente acabadas

Van más retrasados los trabajos las del charco las Lavijas, por su envergadura y complejidad

El lago y vestuarios al fondo. P.D.CRUZ.
INFRAESTRUCTURAS

Las obras que se están ejecutando desde el pasado otoño están prácticamente terminadas, a excepción del acondicionamiento del charco las Lavijas y la reconstrucción del molino hidráulico, cuyos trabajos van más retrasados por su envergadura y complejidad.

Han finalizado, en cambio, las correspondientes a los nuevos servicios de la piscina natural, que se han situado debajo de la terraza del bar-cafetería, para lo que ha sido necesario desviar las escaleras de acceso desde la carretera hasta la playa, que se han situado en un extremo, pegadas al puente de los Nogales, pero separadas de éste por unos parterres para adecuarlas y sortear vericuetos arquitectónicos. Escaleras que, como todas las realizaciones nuevas, están siendo objeto de controversia. Es decir, tienen detractores y partidarios. Los primeros critican su trazado (más estrechas que antes) y nueva localización, a un lado en vez de en el centro como estaban anteriortemente las primitivas para dar un mejor aprovechamiento a la terraza del bar-cafetería. Para los que están a favor, o simplemente les parece bien, argumentan que en conjunto las obras están resultando satisfactorias.

Esa es, al parecer, la opinión mayoritaria acerca de las mejoras y profunda remodelación a la que se está sometiendo a todo el complejo turístico desde hace casi tres años. Lo cierto es que no ha dejado a nadie indiferente para bien o para mal. Según ha señalado el alcalde, en líneas generales, están siendo muy bien recibidas todas las mejoras. "Así me lo están haciendo saber los ciudadanos", asegura.

Otro indicativo de que las reformas que se están efectuando en todo el complejo turístico del Lago son positivas es que desde que se han empezado a realizar acude más gente al mismo. La presencia de bañistas se está incrementando considerablemente año tras año. El pasado verano se registraron tanto en la piscina como en el charco de las Tablas récords de visitantes. Este aumento ha obligado a acondicionar nuevas áreas de aparcamientos para evitar estacionamientos en la carretera, a ambos lados, por el peligro que entraña. Para este verano se han dispuesto dos nuevos enclaves. Uno en la bajada al charco de las Tablas y otro, más grande, en frente.