Jaraíz, pieza clave en la detección de los incendios forestales

Dispone de una cámara térmica en la torre de vigilancia del Cerro la Cabeza

Helicóptero cogiendo agua de la dehesa boyal jaraiceña. :: P. D. CRUZ.
INFRAESTRUCTURAS

Aunque en principio se había barajado la posibilidad de dotar de esta avanzada tecnología a otra comarca, finalmente, se ha optado porque este instrumento se utilice por primera vez desde el gran balcón de Extremadura que es el Cerro de la Cabeza.

Allí se ha instalado, en la torre de vigilancia, existente en este excepcional monte público jaraiceño.

­En lo alto de este cerro, o gran masa forestal, plagada de robles, castaños, pinos y madroños, se encuentra la torre de vigilancia para la localización de incendios, desde la que se divisa una amplia panorámica que abarca a todo el Valle del Tiétar, el Campo Arañuelo, Gredos y las Villuercas e Ibores, por un lado, mientras que de otro el objetivo visual alcanza Tormantos, la sierra de Piornal, Pasarón, Torremenga y Tejeda.

­Obviamente, su ubicación privilegiada no impide que se produzcan incendios, demasiados incendios en todo su contorno.

Demasiados en los últimos años. El término municipal de Jaraíz puede dar buena fe de ello y, por ende, los de los pueblos limítrofes por la propagación inexorable del fuego.

Pero si no los evita, sí que se controlen lo más rápidamente posible, para que no se expandan y causen el menor daño.

­Por ello, la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía se ha inclinado por instalar el nuevo sistema de detección automático en Jaraíz. Lo ha justificado por diversas consideraciones.

Su colocación en la torre del Cerro la Cabeza ha corrido a cargo de la empresa Indra Sistemas, a la que la Junta adjudicó el proyecto en 97.597,16 euros.

­La cámara en cuestión permite una vigilancia continua de las zonas que están dentro de su campo visual, detectando con mayor rapidez los focos incipientes, lo que facilita una intervención instantánea y eficaz en la extinción.