El cross popular-solidario 'Camino de la ermita de la dehesa', pasado por agua

La carrera infantil, la entrega de premios y el convite han tenido lugar en el pabellón cubierto

Participantes en el cross, a su paso por el polígono industrial. P.D.CRUZ.
DEPORTE-SOLIDARIDAD

Esta circunstancia ha obligado, a última hora, a la organización a realizar la carrera de los niños (más de un centenar) en el pabellón cubierto municipal, así como la entrega de premios y el convite de dulces a los asistentes. Sin embargo, los corredores de las categorías superiores  han hecho el recorrido de costumbre,  salpicado de barro, eso sí, los cuales al llegar a la meta fueron trasladados inmediatamente hasta el pabellón municipal.

­ La recaudación de esta edición se entregará a Cáritas de Jaraíz, que requiere más ayuda al haber aumentado el número de personas que precisan alimentos, ropa y otras atenciones, pues esta oenegé católica está socorriendo, incluso, a las familias que carecen de dinero para pagar el alquiler o el recibo de la luz, e impedir, por tanto, que se queden en la calle o corten el suministro eléctrico, al tratarse de bienes básicos.

­ Además de su carácter benéfico, la carrera constituye un importante evento en lo deportivo y turístico, pues discurre por un itinerario de gran belleza natural, de ocho kilómetros de recorrido, cuya realización ha coincidido con la explosión floral que se produce siempre al comienzo de la primavera, pero que, en esta ocasión, por las abundantes lluvias que están cayendo desde el otoño, se ha afeado.

­ En relación a las ediciones anteriores, en esta última, ha habido algunas novedades, que han hecho más atractiva, a priori, la prueba, que cada año se va mejorando y, lo que es más importante, se está consolidando como un acontecimiento deportivo de interés. Entre las innovaciones, cabe mencionar el servicio de guardarropa.

­ Por lo demás, lamentar que las inclemencias atmosféricas hayan afectado al desarrollo normal de la carrera, que ha contado con una salida neutralizada, desde la iglesia de Santa María hasta la fuente de San Miguel, en la que han participado los corredores y colaboradores (compradores de los dorsales, pero que no han corrido), mientras que la salida oficial se ha hecho, como estaba previsto, en la citada fuente de San Miguel, bajo un cielo amenazante de lluvia, que hizo acto de aparición justo en el momento en que los corredores atravesaban el polígono industrial y se adentraban en el camino de la ermita de la dehesa, haciendo más pesado el último tramo del recorrido, por el barro, a consecuencia del agua que estaban cayendo en esos precisos instantes, aunque, en el plano deportivo, estas incidencias derivadas del mal tiempo hacen que se suba más el listón de la carrera; elevando, por tanto, su categoría.